La mejor explicación del Por qué Gimnasio José Joaquín Casas es dada por el Dr. Jaime Leal González, Rector de la Institución:
"Una pregunta que frecuentemente me formulan tanto propios como extraños es ésta: ¿POR QUE el Gimnasio se llama: José Joaquín Casas?
No es extraño que una persona inculta llegue a preguntar hoy al Colegio por el Dr. Casas, o que papás cultos a quienes se les han olvidado los conocimientos de los que alguna vez hicieron gala, se dirijan a mí como Doctor Casas. Yo les contesto que para mí sería un honor ser él, pero que yo solo me llamo Jaime Leal González, también a mucho honor! El apellido Casas es entre nosotros sinónimo de las virtudes y atributos de toda persona cuya meta sea la excelsitud. Su árbol genealógico ya está estudiado y dibujado no sólo por el interés de los miembros de su familia, sino de quienes se ocupan necesariamente de escribir la vida de las personas importantes. Reproducirlo, sería imposible en esta nota.
Basta recordar que el Dr. José Joaquín Casas Castañeda, una vez trasladados sus antepasados de España a estas nuestras tierras y radicados en Boyacá, nació en Chiquinquirá en 1.865 y murió en Bogotá en 1.952. Sus padres no se contentaron con saberse buenos (en el sentido bíblico) sino que, cristianos practicantes y fervientes, repasaron todas las obras de misericordia pero se solazaron en aquella de enseñar al que no sabe, e hicieron de su pueblo y su comarca polo norte de cultura y de sapiencia. A no dudarlo, los bancos del colegio que fundaron fueron asiento no solo de sus hijos sino de tantos hombres ilustres que, una vez consolidada la independencia en Boyacá, como buenos boyacenses nos han mostrado a las generaciones actuales y por venir el derrotero de la hidalguía, la ciencia y la virtud. Julio Flórez (Chiquinquirá 1.867- Usiacurí 1.923) seguramente compartió la misma pizarra en la que el Dr. José Joaquín Casas aprendió a escribir (tan solo se llevaban dos años). Trasladada la familia Casas Castañeda a Bogotá, Atenas Suramericana, sus miembros se dedicaron a estudiar y a sobresalir en todas las lides patrióticas, políticas, científicas y culturales de la época. Aposta, le pongo grillos a mi pluma para no extasiarme y explayarme, en todo lo que yo sé de esta señorial familia.
Para conocerla, hay que recorrer la historia de todas las grandes profesiones, actividades de importancia, Idiomas, Diplomacia, Finanzas, Banca, Medicina, -Abogacía y por encima de todo, Educación. Como verdaderos monumentos del saber, recordemos al Liceo de la Infancia fundado por el Dr. José Joaquín; al colegio de las Señoritas Casas donde se formó la creme de Bogotá; al Liceo de Cervantes fundado por su hijo Dr. Jesús Casas Manrique y donde se formaron tantos de los que en la actualidad están dirigiendo el país. Al Gimnasio Campestre, fundado por el Dr. Alfonso Casas Morales de quien el Dr. José Joaquín fue tío abuelo, y en cuyas aulas se han gestado políticos que orientan a Colombia. Entre los cargos y dignidades del Dr. José Joaquín recordemos entre otros: Ministro Civil de Guerra, Ministro de Relaciones Exteriores, Embajador, Diplomático, Miembro de la Academia Colombiana de la Lengua, correspondiente de la Real Academia Española, fundador de la Academia Colombiana de Historia y educador insigne.
Vicente Landínez Castro lo describió magistralmente: "José Joaquín Casas fue un apóstol de las reivindicaciones estéticas de la patria chica y cruzado inquebrantable de la fé de Cristo. Alto, descarnado y nervudo, con su inconfundible estampa de hidalgo transplantado, anduvo siempre por los caminos de la vida con el lanzón de Don Alonso en ristre, yendo en pos del esquivo ideal y de la huidiza justicia. Y a los rudos combates que le deparó el destino acudió invariablemente, como lo dijo de manera hermosa en estos versos:
"Sin más poder que mi resuelta pluma, ni más blasón que mi conciencia honrada."
Cuando en 1.959 pensé fundar otro colegio (el primero fue el Nuevo Liceo, con Rubén Vásquez Tellez q.e.p.d) empecé como era lógico, a buscar un nombre que fuera el arquetipo de lo que a mí me parece debe ser un hombre, y que fuera ese caminante por caminos de comportamientos que lo llevan a uno a la humana perfección de la persona (como reza nuestra definición de educación) y casi de inmediato ví en el recuerdo del Doctor José Joaquín Casas lo que yo me propon’a alcanzar como educador y lo que yo anhelo alcancen mis alumnos como personas. Por eso mi hermano Jorge Enrique Leal González (también poeta) al escribir el Himno del Gimnasio sintetizó en bellísimas estrofas, lo que un gimnasiano se debe imponer, al llevar semejante apellido y en una dice: "La vida del patricio cuyo procero nombre con altivez ostenta y orgullo este plantel, será modelo insigne que nos dará renombre; como él perseguiremos la gloria y el laurel." Creo que así está contestada la pregunta: Por qué el Gimnasio se llama José Joaquín Casas."
Jaime Leal González
Rector